La reforma de la Ley de Dependencia y Discapacidad da un paso definitivo
La reforma de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia y de la Ley General de Discapacidad ha culminado su tramitación parlamentaria. Tras su aprobación definitiva por el Congreso de los Diputados el pasado 16 de septiembre, el texto ya ha sido publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales y queda pendiente su publicación en el BOE para que entre en vigor, previsiblemente antes de finalizar el año.
Se trata de una reforma de gran alcance que actualiza el modelo de apoyos y cuidados para las personas con discapacidad y en situación de dependencia, reforzando conceptos como la autonomía personal, la vida independiente, la participación en la comunidad y el respeto a la voluntad y preferencias de cada persona.
Para Kyrios, este avance resulta especialmente relevante porque recoge principios que forman parte de nuestra manera de entender los apoyos desde hace años: situar a la persona en el centro de las decisiones que afectan a su vida y promover que pueda desarrollar su propio proyecto vital con los apoyos que necesite.
Para las personas con inteligencia límite, discapacidad intelectual ligera y sus familias, la reforma puede abrir nuevas oportunidades relacionadas con la autonomía personal, la vida en comunidad y el acceso a apoyos más flexibles. El nuevo modelo sitúa a la persona en el centro de las decisiones que afectan a su vida y refuerza aspectos como la asistencia personal, los apoyos en viviendas, la accesibilidad cognitiva y la participación en el entorno.
Además, la ley apuesta por una mayor flexibilidad en la combinación de servicios y prestaciones, con el objetivo de adaptar mejor los apoyos a las necesidades y proyectos de vida de cada persona.
Aunque la aprobación definitiva supone un paso muy importante, la puesta en marcha de muchas medidas dependerá de su desarrollo normativo y de su aplicación por parte de las comunidades autónomas durante los próximos años.
Desde la Fundación seguiremos atentos a este proceso para conocer cómo estos cambios pueden traducirse en nuevas oportunidades, apoyos y derechos para las personas con inteligencia límite, discapacidad intelectual ligera y sus familias.











