Pequeños pasos para un cambio compartido
A veces, los grandes cambios comienzan con pequeñas acciones cotidianas. Pedir una cita médica, hacer la compra o aprender a gestionar el propio dinero pueden parecer tareas sencillas, pero representan avances importantes en el camino hacia una vida más autónoma.
Hace dos años, Miriam y su familia iniciaron un proceso de acompañamiento con la Fundación Kyrios con un objetivo claro: favorecer su autonomía y ayudarla a asumir cada vez más responsabilidades en su vida diaria. Desde entonces, tanto ella como su hermano Alberto han podido comprobar cómo pequeños logros han ido transformando su día a día.
Uno de los cambios que más destaca Miriam está relacionado con el cuidado de su salud. Con el apoyo de Kyrios ha aprendido a gestionar sus propias citas médicas y a utilizar las herramientas necesarias para organizar su seguimiento sanitario. Hace poco acudió sola al dentista, algo que antes le resultaba difícil.
Este avance también ha tenido un impacto positivo en su familia. Durante mucho tiempo era Alberto quien realizaba estas gestiones, por lo que ganar autonomía en este ámbito ha supuesto para Miriam una mayor independencia y para su hermano una nueva forma de acompañarla.
Otro de los aspectos en los que más ha progresado es la autonomía doméstica. Gracias a los apoyos recibidos y al acceso a recursos especializados, ha aprendido a asumir tareas que antes realizaban otras personas. Actualmente participa en la compra semanal, cocina algunos menús y colabora en la limpieza y organización del hogar.
"Me siento muy orgullosa porque son cosas que antes no hacía y que sé que me van a ayudar mucho cuando quiera vivir de forma más independiente", explica.
Miriam también ha mejorado la gestión de su economía personal y ha accedido a apoyos que han contribuido a reforzar su bienestar emocional. En el ámbito laboral, además, se siente más cómoda y segura gracias a una mejor comprensión de sus necesidades.
"He conseguido cambios que pensaba que eran imposibles y ahora veo que me ayudan a avanzar hacia mis objetivos", afirma.
Su hermano Alberto valora la evolución que ha experimentado durante estos dos años y la tranquilidad que supone contar con un acompañamiento que favorece su autonomía y su proyecto de vida.
La experiencia de Miriam nos recuerda que la autonomía no siempre se construye a través de grandes decisiones. Muchas veces nace de pequeños logros cotidianos que, con los apoyos adecuados, permiten avanzar hacia una vida con más confianza, más oportunidades y una mayor capacidad para decidir sobre el propio futuro.











